Repartidas entre Escalona y Nombela, en la provincia de Toledo.
Coto histórico de perdiz roja entre Escalona y Nombela, al pie de la Sierra de San Vicente.
Encinar, dehesa, ribera y cereal. Coto histórico de caza, agricultura viva y patrimonio rural cuidado con oficio, al pie de la Sierra de San Vicente.
Al sur de la Sierra de San Vicente, en el límite entre la sierra y la llanura toledana, se extiende un paisaje de encinar centenario, dehesa abierta, ribera del Alberche y campos de cereal de secano.
La Ronca es una finca trabajada desde los años sesenta: caza menor en ojeo, agricultura, olivar, apicultura, ganadería ovina y conservación de fauna conviven en el mismo territorio.
Repartidas entre Escalona y Nombela. Cereal de secano, dehesa centenaria, olivar, ribera del Alberche y casa de finca.
Repartidas entre Escalona y Nombela, en la provincia de Toledo.
Límite sur de la finca, protegido por la Directiva Hábitats europea.
Bordes entre encinar, dehesa, ribera y cereal — clave para la fauna.
Establecido como cazadero de perdiz roja por Leo Biaggi de Blasys.
220 vertebrados; 48 catalogadas como especies valiosas.
Sobre 100, indicador del grado real de quietud para fauna silvestre.
389 mm de precipitación al año. Cuatro meses de sequía. Cero días de nieve.
Una hora por A-5 hasta Maqueda y N-403 hasta Escalona.
La Ronca fue establecida como cazadero de perdiz roja en los años sesenta por Leo Biaggi de Blasys, cazador de referencia y devoto admirador de la perdiz roja española. Entre 1960 y 1979 acogió a las mejores escopetas de Europa y a la elite de la aristocracia cinegética, en jornadas que hoy son ya leyenda del campo español.
En 2014 la propiedad pasa a Andrea Marazzi, nieto de Biaggi, que pone en marcha la revitalización del modelo histórico y reincorpora los aprovechamientos tradicionales junto a un programa profundo de conservación. La casa principal se restauró íntegramente en 2020 y conserva sus salones, comedores y doce suites dobles para invitados.
Al pie de la sierra y a orillas del Alberche, La Ronca reúne en un solo lugar los cuatro paisajes vivos de Castilla-La Mancha.
La casa principal de La Ronca, restaurada íntegramente en 2020, conserva su tipología castellana: muros encalados, teja árabe, patio cerrado y arcadas. Doce suites dobles con baño privado, salones, comedores y dependencias para los oficios de la finca.
Las jornadas cinegéticas se alojan habitualmente en formato de tres noches en pensión completa, dos jornadas de ojeo. La casa funciona como cabecera de la finca durante toda la temporada.
La Ronca trabaja como antes: la caza, el vino, la miel y los productos propios siguen siendo parte de la vida del lugar.
Temporada del 15 de septiembre al 31 de marzo. Cuatro ojeos por jornada, grupos de seis a doce escopetas, alrededor de quinientas perdices al día. Cada cazador acompañado por su equipo de secretario y cargador, que prepara el puesto, carga la escopeta y cuenta las piezas.
La tradición del ojeo se mantiene íntegra: tacos entre manos, almuerzo en el campo tras el tercer ojeo, té en la casa principal al final del día. Caldo con jerez, jamón ibérico, queso manchego, vino de Rioja embotellado para La Ronca.
Colmenas trashumantes instaladas en el encinar y la dehesa. Miel pura de abeja y polen, con la bellota de la dehesa centenaria como recurso a largo plazo.
Variedades cornezuelo y manzanilla, en producción tradicional. Aceite de tirada limitada con el carácter del olivar de secano.
Trigo duro cultivado a año y vez, en rotación tradicional con barbecho. La base agrícola que sostiene la perdiz y el ciclo de la finca.
Rebaño estante en montanera entre octubre y febrero. Cordero criado al pie de las encinas, en un manejo que mejora a la vez los pastos de la dehesa.
Influencia aún del estío. Temperaturas suaves; alguna lluvia. Ropa ligera y un buen impermeable de campo.
Frío de amanecer y de noche. Ropa cálida pero ligera, siempre impermeable. La temporada en su pleno.
Comienza la primavera. Ropa ligera con abrigo para la mañana y chubasquero ligero por si caen aguas.
266 especies catalogadas. 220 vertebrados, 48 de ellos especies valiosas. Un Plan de Fomento de la Biodiversidad y Conservación de Especies Amenazadas en marcha.
La ribera del Alberche está protegida por la legislación europea como Zona Especial de Conservación. Más de 11 km lineales de ecotonos, una dehesa centenaria con pies catalogados como singulares y un Umbral de Tranquilidad de 64,8 puntos sobre 100 hacen de La Ronca un refugio raro de fauna ibérica.
Plan 2019–2026. Acreditación Wildlife Estates Gold. Premio Belleuropa de la European Landowners Organization.
Cámaras-trampa repartidas por la finca registran de forma continua la fauna que vive y atraviesa el coto. Selección de capturas recientes.









El territorio, en movimiento.
Acreditación europea de excelencia en gestión cinegética y conservación de fauna. Sello de calidad en territorios privados con manejo ejemplar.
Otorgado por la European Landowners Organization (ELO), reconoce a las propiedades rurales europeas que combinan tradición, paisaje y conservación.
El bosque ripario que limita la finca al sur está catalogado como Zona Especial de Conservación bajo la Directiva Hábitats europea.
Desde Madrid, autovía A-5 (Extremadura) hasta Maqueda. Allí se toma la N-403 hacia Toledo y, antes de llegar a Escalona, se gira por la CM-5005 dirección Nombela.
El acceso a la finca se encuentra en el kilómetro 3 de la CM-5005, carretera local que enlaza Escalona con Nombela, en la provincia de Toledo.
Madrid-Barajas se encuentra a una hora en coche. Para invitados internacionales se ofrece asistencia con la importación temporal de armas.
Para reservas de jornadas cinegéticas, visitas, colaboraciones científicas o cualquier consulta sobre la finca, contacte con la secretaría de La Ronca.
Finca La Ronca · Ctra. Escalona-Nombela CM-5005, km 3 · Escalona, Toledo